10 de octubre de 2011

Nightmare.

Antes de nada, aclaraciones. En primer lugar esto puede que no tenga ningún sentido xD pero es lógico, es una transcripción de una pesadilla que he tenido esta noche. En segundo, obviamente no tiene nada que ver con relatos anteriores, es como... un paréntesis en el blog xD y en tercero... gracias. Gracias a quien se pasa por aquí pese a que yo no me pase por su blog (porque últimamente no me paso por ninguno, tengo uni por la tarde y apenas tengo tiempo para nada :/). Decir que volveré al hábito de comentar en breves y me pondré al día :D M., me curraré las críticas de todo este tiempo, ya verás. Y de nuevo, gracias.
Me bajo del autobús. Sé que esa no es mi parada, pero me da igual, lo que ahora quiero no es tanto llegar  a casa sino abandonar el insoportable ambiente del vehículo.
El aire frío del atardecer, ¿o es el amanecer? me saluda. La atmosfera es clara, húmeda al encontrarse la parada encima de un puente que atraviesa el río, me siento un momento en el bordillo al pie de la parada, viendo como se aleja de nuevo el autobús. Caigo en la cuenta de la extraña caja que tengo a mi lado y recuerdo. Me la dio uno de los pasajeros mientras me explicaba algo que no recuerdo.
La sostengo entre las manos, mirándola con detalle. Es de acero, parece una caja de caudales y está cerrada con llave. Observo la cerradura con interés para comprobar que está rota, alguien ha tratado de forzarla introduciendo una navaja o algo parecido.
Intrigado, me la guardo en el bolsillo a la par que algo me hociquea el brazo. Es un perro pequeño, de color indeterminado. Una correa de color azul, lacia, se arrastra tras de él. Miro en derredor pero no veo a nadie que lo busque, un par de hombres se acercan por la izquierda, a bastantes pasos todavía.
Acariciando al animal, el primero de ellos llega antes de que me dé cuenta.
- ¿Es tuyo ese perro? – pregunta con la voz inocua de un autómata. El tipo tiene algo raro, no sé descifrar si es la expresión, la actitud, o la mirada, que parece terriblemente vacía.
- No…
Antes de que termine de contestar, me arrebata la correa y tira con fuerza.
- ¿Qué hace?
Acercándose a un árbol cercano, procede a atar la correa a una rama baja para ahorcar al animal. Corro y se lo arranco de las manos antes de que lo consiga. Me doy cuenta, definitivamente, que algo va mal. Vuelvo a mirar al hombre y me pierdo en la espesura.
No sé cuanto llevo corriendo. Me detengo, agotado, en un pequeño claro de arena y tierra blanca. A un lado una pequeña calle sin asfaltar lleva  a un edificio de viviendas, al otro, lo que parecen las verjas de una obra. Me dirijo hacia allí. No quiero cruzarme con nadie.
Las verjas están apartadas ligeramente, me cuelo entre ellas a la vez que el perro empieza a agitarse en mis brazos. Me agacho para dejarlo en el suelo cuando las veo. Huellas. Internándose directamente en las profundidades de la obra. Tragando saliva me doy la vuelta y corro de vuelta al claro, hacia el edificio. No me atrevo a entrar, por lo que lo bordeo hasta la parte de atrás, me pego al muro y me agacho, en silencio.
***
Estoy en un baño. Los azulejos blancos lanzan destellos al incidirles la luz del fluorescente. Me miro en el espejo (creo que soy una mujer). A mis pies, un montón de muñecas de juguete, esos típicos bebes de plástico que se les dan a los niños para que se sientan padres. De pronto un ruido. Me giro. Detrás de mí, todos los servicios están cerrados. El sonido, (¿un carraspeo?) proviene de uno de ellos, más no me atrevo a abrir la puerta. Me agacho lentamente, dispuesto a echar un vistazo por la ranura del final, ya que la puerta no llega hasta al suelo.
Ladeando la cabeza, una gota de sudor me resbala por la frente y cae hasta el suelo. La pierna, o pata, que veo no es humana. Algo de sangre la rodea, y lo que comenzó con un carraspeo es ahora una vibración grave.
Me cuesta establecer una relación entre las muñecas, las personas raras del parque y aquella bestia, pero si me preguntaran, reflexiono, diría que todo está relacionado con la vibración que en esos momentos está emitiendo.
Lo último que veo antes de despertar es a los bebes de plástico. Algo me dice que no siempre han sido de plástico… puede que en el pasado fueran humanos. 

7 comentarios:

  1. Marco, mírate jajajajaja
    Menudo sueño.

    Fdo: Alba Flores Robla.

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  2. En las líneas 5 y 6 del primer relato... Podrías cambiar el segundo "recuerdo" por un "algo que he olvidado ya".
    Lo mismo ocurre en lo segundo que narras, al final del primer párrafo y al inicio del segundo repites "hasta el suelo"...
    Es una crítica quisquillosa, lo sé xDDDDD

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  3. Uffff ya somos dos con el turno de tarde en la universidad! Yo tampoco paso nada :(
    Al menos tienes tiempo para soñar, yo estoy tan cansada que ni a ello alcanzo!

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  4. Jajaja ya te dije que no pasaba nada si no me comentabas xD No soy del tipo "tú me comentas, yo te comento". Tómate tu tiempo y dedícate a los estudios, es lo más importante.

    Curiosa pesadilla (aunque nunca superarás las mías xDDD). Lo que más me ha llamado la atención es que te veías como una mujer. No es que me haya reído ni nada parecido, pero es interesante jeje

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  5. YO TE MATO.

    Y DESPUÉS DE MUERO.

    Figúrate que son más de las dos de la madrugada, que tengo un insomnio de aquellos y que todos los demás duermen en mi casa. Leer esta pesadilla provoca un poco de miedo, ¿sabes? Y eso que yo soy muy valiente (?)

    Envidio, sanamente, tu capacidad de descripción, sobre todo lugares y sensaciones. Este relato no hubiera sido el mismo si no hubiera sentido cada una de las cosas que tú experimentaste. Leer tu pesadilla la hace más vívida que cualquiera de mis sueños, y es que nunca los recuerdo con detalles, casi nunca me pertenecen cuando despierto.

    Sigo medio asustada, esperando que algo me salte encima o que me encuentre con un monstruo en el baño. ¿De quién será la culpa? D:

    Eres tan increíblemente cercano, tan humano, tan persona, tan real. Me agrada conversar contigo, aunque hablamos bastante poco (es que yo soy una amante de las charlas largas xDDDDDD), y leerte es todavía más gratificante.

    Gracias por existir y por escribir esto :)

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  6. Madre mía más que sueño yo diría que fue una pesadilla, pero bueno, no siempre se puede soñar con un mundo de colores XD.
    Eso sí interesante todo el sueño =D, en plan película de miedo jeje.
    Saludos!

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